1. Asista todos los días a clase. No importa que haya dormido un par de horas, o que se le haya muerto un familiar, o que tenga depresión. La asistencia es completamente obligatoria, no importa su situación personal.
2. Lleve todos los apuntes al día, al igual que los trabajos. Si tiene un volumen excesivo de ejercicios, no tenga vida social. O no duerma.
3. Memorice. Agarre los apuntes o el libro de texto y lea el mismo párrafo hasta que se le quede grabado en el cerebro y sea capaz de repetirlo como un loro.
4. Vomite en el examen todo lo que ha memorizado anteriormente. Es muy importante que escriba a pie de la letra todo lo que ha estudiado si quiere obtener una buena calificación.
5. No se cuestione nada de lo que le digan. No piense por sí mismo. Asuma todo lo que el profesor o los libros de texto explican como si fuera una verdad absoluta. No se atreva a pensar.
6. No piense en otras cosas mientras está en clase. Aunque la lección sea aburrida y el profesor no sepa atraer su atención, deberá estar atendiendo constantemente. No se lo ocurra dibujar en clase o ser creativo.
7. No diga que un profesor le tiene manía. Evidentemente, los profesores no son personas sino extraterrestres, que no sienten ni agrado ni desagrado por sus alumnos. Si no consigue aprobar es problema de usted, no del maestro.
8. No exponga sus ideas en el aula a no ser que sean iguales a las del maestro. Es una completa falta de respeto no pensar lo mismo que alguien mayor que usted.
9. No tenga un mal día, en especial si está en un examen.
10. No culpe a la presión ni al estrés de sus malas calificaciones. Estos sentimientos son tan reales como los Reyes Magos o el Ratoncito Pérez. Usted solo es un vago.
11. Lo más importante: no critique al sistema educativo porque es perfecto. Usted se tiene que adaptar a las exigencias que el gobierno le impone.
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